Una Institución Financiera posee un sistema cliente-servidor típico. Durante horas pico de la mañana, el sistema con frecuencia funciona muy lentamente; en consecuencia las colas de clientes se alargan dejando en los mismos una mala impresión del servicio, situación inaceptable para a una institución que debe inspirar confianza.
Como primera medida ampliaron el ancho de banda de sus sucursales, incurriendo en importantes sobrecostos recurrentes. Cuando ni siquiera esto fue suficiente para dar solución al asunto, la institución decide diagnosticar con precisión el problema y contrata a Taller de Ideas.

Rápidamente descubrimos que la causa no es problemas de trasmisión ni equipos de red mal configurados. Utilizando técnicas de medición de tráfico y visualización vamos modelando el patrón de consumo para cada una de las sucursales y casa matriz.
Encontramos que
consultas grandes de oficiales comerciales y operativos saturan fuertemente el enlace de los cajeros,
mucho del tráfico puede ser comprimido, y
otros sistemas, como el correo electrónico, saturan las líneas cuando se utiliza para transferir archivos.
Nuestro cliente adquirió Morsa y sus problemas fueron solucionados gracias a que con Morsa
garantizan un ancho de banda mínimo para su sistema de gestión, evitando que otras trasmisiones saturen la línea,
dentro del sistema de gestión da mayor prioridad a las cajas sobre los comerciales, y una prioridad intermedia a los operativos; todos pueden operar en simultaneo, sólo que con cuotas de ancho de banda mínimo diferentes,
comprime dinámicamente toda trasmisión que dado el protocolo de trasmisión de su sistema cliente-servidor, ¡resultando en una reducción de volumen de trasmisión de 75%!
Hoy día las colas en sucursales y sobrecostos de trasmisión son sólo un mal recuerdo para nuestro cliente, que no sólo ha resuelto el problema inmediato, sino que ha tomado control de su propia red.